Climate Intervention
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#Behavioral Change
#NuevasNarrativas
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Hitos de Climate
Chat Intervention
+ 36.5 millones de jóvenes
En 5 idiomas
Acción en tiempo real
👇
Este proyecto fue diseñado
para Naciones Unidas HQ y UNICEF
La llamada 📞
El equipo de U-Report (UNICEF HQ) nos escribió. Querían hablar de cambio climático a sus 36,9 millones de jóvenes. Pero sin sermones ni frases hechas. Algo que realmente sirviera y sea medible.
Nos conocen. Hace años que trabajamos juntos en proyectos de inteligencia artificial, storytelling y cambio de comportamiento. Saben que, cuando una conversación está bien diseñada, puede cambiar realidades.
El desafío 🎯
Crear una experiencia que motive a millones de jóvenes en 102 países a pasar de la preocupación a la acción. No buscar activistas profesionales, sino lograr que cada persona haga algo, a su manera, con las herramientas que tenga. Algo grande, algo real.
U-Report es una red enorme donde se habla sobre todo tipo de temas: salud, educación, violencia digital, inteligencia artificial… y sí, también sobre el cambio climático.
Pero hablar no siempre es suficiente. El desafío no era solo generar conciencia, sino lograr que hicieran algo. No desde la culpa o la obligación, sino que realmente sintieran que podían hacerlo y ver el resultado de lo que habían hecho.
Y ahí estaba el otro reto: ¿cómo hacer que esto funcione para todos? Desde alguien en una ciudad que quiere reducir plásticos en su universidad hasta un grupo de chicos en una aldea buscando limpiar el agua de su comunidad. La solución tenía que ser flexible. Aplicable en cualquier lugar. Adaptada a cualquier realidad.
La solución 💡
No se trataba solo de inspirar. Había que construir una herramienta que transformara el conocimiento en acción. Algo que no solo explicara el problema, sino que acompañara a cada persona en un proceso real de cambio.
Así nació una experiencia interactiva por chat, accesible desde WhatsApp, Instagram, Telegram y SMS. Un ecosistema de cuatro chatbots diseñados para abordar el cambio climático desde distintos frentes, con una lógica escalonada:
entender
actuar
medir
y amplificar.
Construcción de narrativa y movilización:
No todos los problemas ambientales son los mismos. Aprender a definir el mensaje y el objetivo es clave. Desde algo tan concreto como eliminar los plásticos en una escuela hasta una campaña más ambiciosa para recuperar espacios públicos. El chatbot guía a los usuarios en la construcción de discursos efectivos, enseñando cómo presentar ideas de manera clara, cómo encontrar aliados y cómo comunicar con impacto.
La importancia de medir el impacto:
El cambio es acumulativo. Para que una acción se sostenga en el tiempo, hay que demostrar que funciona. Desde lo más simple —cuántas personas se sumaron a una iniciativa local— hasta herramientas más avanzadas para analizar el alcance de una campaña. Medir permite corregir, escalar y replicar, pero también refuerza la motivación interna: ver el efecto de lo hecho es la mejor prueba de que el esfuerzo vale la pena.
Desinformación y ruido informativo:
En un mundo hiperconectado, la verdad compite con narrativas diseñadas para confundir. Identificar fake news, comprender cómo se propagan y aprender a desarticularlas es una parte esencial de cualquier esfuerzo de cambio. Este bot no solo expone los mecanismos de la desinformación climática, sino que también enseña estrategias de contra-narrativa y divulgación efectiva.
Del prototipo a la implementación real:
Tener una idea no es suficiente. El desafío es llevarla a la práctica y ajustarla en el camino. Desde pequeños proyectos piloto hasta estrategias de escalamiento, este chatbot ayuda a desarrollar iniciativas como si fueran un MVP: empezar con una versión viable, probar, mejorar y después ampliarlo.
Cada chatbot es un eslabón dentro de un sistema que busca cerrar la brecha entre la intención y la acción. Un paso lleva al otro. Aprendés, actuás, medís, escalás. Y lo mejor: lo ves funcionando en el mundo real.
Cómo funciona 🛠️
La tecnología no es el problema. El desafío real es lograr que funcione para todos. Para que cualquier joven, en cualquier contexto, pueda acceder sin barreras, integramos la experiencia a las plataformas que ya usan. No hay descargas, registros complicados ni fricciones. Solo empezar a chatear y avanzar.
El sistema está diseñado en capas. Cada usuario entra desde un punto diferente. Algunos llegan con una idea clara, otros solo con curiosidad. Pero todos siguen un proceso adaptativo: el bot analiza sus respuestas, ajusta el contenido y los guía según sus intereses y nivel de conocimiento.
Además, no trabajamos solos. Cada flujo de conversación fue co-creado con jóvenes y con expertos de Naciones Unidas. Desde cambio climático hasta comportamiento humano, el proyecto se nutre de un conocimiento interdisciplinario para garantizar que cada conversación tenga sustento real.
El resultado es un sistema que combina automatización con contenido de valor, sin caer en la frialdad de un chatbot tradicional. La interacción se siente natural, dinámica y relevante. Porque la tecnología no tiene que parecer tecnología. Solo tiene que funcionar.
Impacto y expansión 🌍
Los números son grandes. 36.5 millones de jóvenes en 102 países. Pero lo importante no es la escala, sino lo que cada uno puede hacer con la herramienta.
El impacto no se mide solo en cifras. Se mide en proyectos concretos. Escuelas que empiezan a reciclar. Barrios que organizan limpiezas. Universidades que eliminan plásticos. Jóvenes que aprenden a hablar con políticos y logran cambios en sus comunidades.
Pero hay algo más: por primera vez, podemos mapear el impacto ambiental en tiempo real.
Cada conversación nos da datos valiosos. Podemos medir cuánta agua se ahorra, cuánta energía se reduce, cuántas iniciativas se ponen en marcha. No solo inspiramos acción, sino que registramos su efecto.
Toda esta información será presentada en la COP30. Un reporte donde UNICEF y Naciones Unidas podrán demostrar, con evidencia concreta, lo que pasa cuando la tecnología, la creatividad y la acción se combinan.
Sabemos que no todos actuarán. Pero si solo el 1% lo hiciera, ya estaríamos hablando de 360.000 jóvenes impulsando iniciativas ambientales en todo el mundo. Y, en realidad, los números están siendo mucho más altos que eso.
Esto es solo el comienzo. Además de los usuarios de U-Report, diseñamos una campaña para atraer más jóvenes fuera de la red y expandir el alcance del proyecto. Porque la crisis climática no es un problema de nicho. Es un problema de todos.
Lo pequeño también es cambio. Lo hecho motiva. Y lo que empieza como una acción individual puede convertirse en un movimiento global.
Y ahora, seguimos
👇
Esto no termina acá. La conversación sigue. Cada día, más jóvenes se suman, preguntan, aprenden y empiezan a hacer algo. A veces es algo grande. A veces es algo chico. Pero hecho.
Mientras tanto, seguimos midiendo, ajustando, entendiendo qué funciona y qué no. Porque en la COP30 no se va a presentar una idea, sino resultados reales. Cuánta agua se ahorró, cuánta energía se redujo, cuántas personas lograron algo que antes parecía imposible.
Y si hay algo que aprendimos en todo este tiempo, es esto: cuando alguien hace, alguien más se anima. Y eso, al final, es lo que realmente importa.